martes, 10 de noviembre de 2015

Los oídos sordos de la autoridad

En los meses que lleva la presente administración municipal, es poco o nada lo que se puede presumir respecto a la rehabilitación de las calles, que se encuentran igual o peor de lo que las dejaron los antecesores de Manuel Ignacio Acosta Gutiérrez, presidente municipal de Hermosillo, quien al tomar protesta prometió que en un mes ya no habría un solo bache en la capital de Sonora.
La realidad es que ah sido escaso por no decir nulo el trabajo se han realizado para remediar la problemática, da tristeza  en verdad ver las calles de la ciudad como muchas de ellas se encuentran intransitables, entre ellas bulevares principales por donde se desplaza el escaso turismo de la ciudad.
La ciudadanía ya no pierde la oportunidad cada vez que se le presenta, de reclamar sea en redes sociales, o programas de radio y televisión, en los cuales manifiestan su gran hartazgo por ver que las autoridades no presentan el más mínimo interés en solucionar un problema, que aseguran debería ser de los de mayor interés para el mandatario del municipio.  
Exigen a “el Maloro”, que ponga los pies sobre la tierra, que le caiga el veinte de que ya se acabo el tiempo de andar en campaña posando para las fotos, repartiendo besos y abrazos; y se ponga a trabajar en lo que le prometió a la gente cuando quería ganarse su confianza.
Lo que más le duele a la población siempre será su bolsillo, y debido a tremendos cráteres que se encuentran en nuestras vialidades, han sido miles las personas que han tenido que desembolsar buenas cantidades de dinero, para reparar suspensiones y hasta comprar llantas nuevas en más de una ocasión.
De los daños ocasionados debería hacerse cargo el municipio, pero hasta para eso son lentos, ya que a los afectados casi le piden las perlas de la virgen y su propia acta de defunción, por lo que la gran mayoría opta por hacerse cargo de sus propios daños, tratando de evitar la gran burocracia que existe, y gastar más por tantas vueltas de hacen dar.
Los turistas que la mayoría solo son de paso, no se han salvado de ser víctimas. Ellos también han hecho públicas sus quejas,  ya que aparte de gastar en el remedio de los daños ocasionados por  las pésimas vías, tienen que gastar parte de sus ahorros para sus vacaciones en una estancia no programada en la ciudad.
Hay quienes comentan que no tienen planeado venir a Hermosillo, ya que hay pocas cosas sino es que nada de interés por conocer, y después de las travesías sufridas menos visitaran la ciudad, y harán conocer entre sus conocidos, la vergonzosa situación que tenemos.
Vergüenza le debería de dar al ayuntamiento, ver como los mismos vecinos son los que con tierra o escombros tratan de remendar un poco los hoyos formados en las vías de la ciudad, y en ocasiones en tono de burla adornándolos con pinturas en aerosol o sembrando plantas en tremendas zanjas.
No son pocas las brigadas de vecinos que intentan ayudar haciendo un trabajo que no les corresponde, pero a ellos si les da en cara darse cuentas de las condiciones de abandono en las que se encuentra tirado Hermosillo; por ello muchas personas después de cumplir con sus jornadas laborales se dan a la tarea de buscar escombros o tierra y acarrearla ya sea en sus carros, carretillas o cubetas para minimizar las dificultades en el trafico de los vehículos.
Y ni hablar de las alcantarillas abiertas, las cuales se consideran un poco más peligrosas, esta es una problemática que tampoco se han interesado en remediar, ya que cuando autoridades como la policía municipal se encuentran con una alcantarilla en esas condiciones, lo más que llegan hacer es colocarle una rama o llanta usada vestida de cinta amarilla con la leyenda PRECAUSION.
El problema de las alcantarillas no empieza ni termina así, inicia por la falta de seguridad con la que contamos los capitalino, ya que las tapaderas no se van solas, las roban delincuentes que no tienen control por nadie, ni siquiera por la policía, quien brilla por su ausencia cuando por una misma calle son robadas en serie las tapadera de desagües, quedando descubiertas y a la espera de una víctima que caiga, ya sea un vehículo o más importante aun un peatón. 
Este problema  no existiera si no hubieran personas interesadas en comprar estos objetos, siendo las empresas reciclados las más beneficiadas, que ha precio miserables y sin importar la procedencia (que ya saben muy bien de donde vienen), se hacen de estos artículos de metal, pero esto es un tema el cual tampoco  se han dignado a resolver.

Desde este espacio hacemos un llamado a las autoridades competentes, especialmente al ayuntamiento, a que ya se dejen de campañas populistas y fotos que no nos sirven de nada, y se pongan a trabajar de verdad y dejen de culpar a la pasada administración que es todo lo que se la han llevado haciendo en el tiempo que llevan, el trabajo que realicen no se calificara por una fotografía que nos muestren sino por lo que veamos personalmente en las calles.